Bioestimulación microbiana: eficacia y persistencia en la rizosfera
La agricultura afronta uno de los mayores desafíos de su historia reciente: producir alimentos suficientes para una población creciente, reducir el impacto ambiental y mantener la rentabilidad de las explotaciones en un contexto climático cada vez más incierto. En este marco de transformación agrícola hacia sistemas más sostenibles, la búsqueda de alternativas viables a los insumos de síntesis química ha cobrado protagonismo (Montesinos, 2005). Así, las soluciones basadas en microorganismos beneficiosos se perfilan como aliados fundamentales para mejorar tanto la productividad como la resiliencia de los cultivos (Montesinos, 2011). Un ejemplo destacado es Terra-Sorb radicular SymBiotic®, un bioestimulante microbiano que contiene L-α-aminoácidos de alto valor biológico, la cepa Bacillus velezensis PH 023 CECT 30677 y sus metabolitos de fermentación (Utgés-Minguell L. y col., 2025). La cepa PH 023 tiene la capacidad de fijar nitrógeno atmosférico, solubiliza fósforo y produce compuestos que ayudan a captar hierro (sideróforos), así como fitohormonas. Además, la cepa se produce mediante la tecnología Priming Tech™ (pendiente de patente), que favorece su adaptabilidad a las condiciones de campo y promueve la producción de metabolitos de alto valor agronómico.
